Almacenamiento de residuos peligrosos: Gestión y cuidados

El almacenamiento de residuos peligrosos depende exclusivamente de la legislación que se encuentre vigente en cada comunidad autónoma.

Se entiende por residuos peligrosos productos tales como tintas, químicos y materiales inflamables, por mencionar solo algunos, que por su naturaleza resultan elementos de riesgo para la vida de las personas y la protección del medioambiente.

Almacenamiento de residuos peligrosos

De ahí viene el especial cuidado que se debe tener sobre la gestión de los mismos, ya que nada tienen que ver con los residuos comunes.

Al momento de almacenarlos es necesario identificar la peligrosidad de los mismos, el número y tipo de recipientes y, para prevenir reacciones indeseadas, la compatibilidad o no con otros materiales. Sin descuidar, por supuesto, la temperatura del almacén o depósito, así como los protocolos de seguridad y extinción en caso de producirse un siniestro.

En primer lugar, resulta importante realizar la separación de los residuos, para evitar mezclarlos con otros que supongan un peligro o entorpezcan la gestión, manteniéndolos en óptimas condiciones de seguridad e higiene. Para ello, es necesario que los mismos sean cuidadosamente envasados, con su correspondiente etiqueta, según lo especificado en la legislación vigente (Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas) .

El área de almacenamiento debe estar claramente diferenciada dentro de la instalación, sobre todo si también se almacenan materias primas, residuos no peligrosos u otros productos destinados para la limpieza y el mantenimiento del lugar. Por otro lado, el acceso al depósito debe estar garantizado, en particular para los vehículos encargados de retirar los residuos peligrosos.

Al mismo tiempo, resulta indispensable que el lugar cumpla con los requisitos que establece la reglamentación sobre lo relacionado a seguridad e higiene. En tal sentido, el almacén debe contar con iluminación apropiada, extintores para casos de incendio y sistema de ventilación cuando se trata de materias volátiles. En todos los casos, las instalaciones deben estar adaptadas a las características de los residuos que son almacenados y a los riesgos que supone su manipulación.

Los envases que contienen los residuos deben estar dispuestos de tal manera que quienes trabajan en el lugar puedan desplazarse y trabajar con facilidad. Incluso, es de vital importancia evitar colocar de forma contigua contenedores con sustancias que sean incompatibles, cuya mezcla podría producir accidentes tales como explosiones, incendios o derrames.

Impacto ambiental de los residuos contaminantes

Los residuos peligrosos, ya sean sólidos o líquidos, deben ser dispuestos en sitios cerrados y sobre suelo estanco, con el fin de evitar que dichas sustancias sean arrastradas por el agua de lluvia y contaminen el suelo.

También, en el caso de los residuos líquidos o fluidos viscosos, es importante la prevención de derrames, colocándolos para ello en sistemas de contención individuales, respetando siempre el volumen máximo de almacenamiento.

Otro punto a tener en cuenta es la contaminación del aire y suelo por arrastre del viento. Para evitar que eso ocurra es necesario que los residuos volátiles sean dispuestos en envases herméticos.

Lo que se busca en todos los casos es realizar el almacenamiento de los residuos considerados peligrosos garantizando la protección de la salud de las personas y cuidando el medioambiente de los materiales altamente contaminantes.