Impresión 3D en casa, una realidad cada vez más cerca

Las máquinas de impresión en 3D están de moda y no les faltan motivos. Con las bajadas de precio que han experimentado últimamente algunas personas se han animado a comprar una, aunque es importante señalar que todavía tienen un precio alto y no son impresoras para tener en casa, sino para realizar ciertos trabajos y sacarles un rendimiento económico.

Impresora 3d

Aquellos que se dedican al diseño pueden obtener con ellas fantásticas maquetas y algunas personas muy avispadas han llegado a vender auténticas piezas originales para diferentes usos. Pero todavía queda lejos el momento en el que toda persona pueda tener una impresora de 3D en casa.

Dicen que más pronto que tarde estarán en los hogares y que descubriremos que incluso podemos utilizarlas en la cocina. Los que somos más curiosos con este tipo de cosas estamos deseando verlo, porque no hay que cerrarse a ninguna novedad y todo lo que pueda aportar algo es bienvenido.

Claro que tendrá que ser a una buena relación calidad precio, o quedará relegada a un capricho de unos pocos y no a algo de uso habitual en cada casa. Quizás, como sucedió con los ordenadores, empiece siendo eso y acabe popularizándose. En cualquier caso seguro que aún nos queda mucho que ver en el uso casero de estas impresoras.

Por ahora, la mayoría contamos tan solo con máquinas de impresión digital normales y corrientes y nos conformamos con sustituir las viejas impresoras de tinta por una más moderna con tóner pudiendo de este modo ahorrar dinero y además evitar problemas como el de que se seque la tinta dentro de la impresora si no se usa con frecuencia.

Si echamos la vista atrás y vemos todo lo que han cambiado nuestros hogares tecnológicamente hablando en muy poco tiempo seguro que nos sorprendemos. Cosas que hoy son tan naturales para todos como un teléfono móvil no llevan realmente tantos años entre nosotros y muchos menos aun si nos referimos a los teléfonos inteligentes con conexión a internet, que hace menos de una década que han entrado en nuestras vidas. Eso aunque la mayoría ya no recuerden la vida sin ellos.

¿Qué pasará de aquí a una década? ¿Tendremos una impresora 3D en el salón y realizaremos nuestras propias piezas de recambio para el ordenador? ¿Será esto todavía ciencia ficción? Seguro que, al igual que yo, tú también estás deseando saberlo.